El saborde Venezuela

A la mesa

Café

Un negrito en la barra, un guayoyo en la mesa de la cocina, un marrón para desayunar: en Venezuela, el café tiene muchos nombres y cada quien tiene su manera preferida de tomarlo. En las panaderías y los cafés, esas preferencias forman todo un lenguaje: fuerte o suave, negro o con leche, corto o largo. A veces basta un chorrito de leche para que un negro se convierta en un cortado.

Café sin leche

Entre las preparaciones tradicionales se encuentra el guayoyo, un café negro aromático y generalmente suave, preparado por filtrado. Una de las formas tradicionales de prepararlo es con la manga guayoyera, un colador de tela por el que se hace pasar el agua caliente a través del café molido.

El negro es bastante más fuerte y suele servirse como negrito, en una taza pequeña. En los cafés y panaderías modernos se prepara generalmente como un espresso. El negro fuerte tiene una concentración mayor, mientras que el cerrero, también llamado carga’o, es particularmente fuerte y concentrado.

Existen además preparaciones especiales, como el guarapo o café aguarapado, una preparación clara y suave, tradicionalmente asociada también al uso del papelón para endulzarla. Al carajillo o envenenado se le añade un chorrito de licor, por ejemplo, ron o brandy.

Seis preparaciones de café venezolano sobre una mesa de madera
Seis formas de tomar café en Venezuela.

Café con leche

La variedad de nombres es igualmente amplia cuando se trata del café con leche. El cortado, llamado coloquialmente corta’o, es un café negro fuerte al que se añade un pequeño toque de leche.

En el marrón, el café y la leche se encuentran aproximadamente en partes iguales. Quien lo prefiere más fuerte pide un marrón oscuro; con más leche se convierte en un marrón claro. También se distingue por el tamaño de la porción: un marroncito es una porción pequeña, mientras que las denominaciones marrón corto y marrón largo pueden referirse a preparaciones diferentes según el establecimiento.

El café con leche contiene generalmente más leche que café y suele servirse en una taza más grande. También en este caso se puede pedir claro u oscuro, según la intensidad deseada.

En el otro extremo de la escala está el tetero o teterito: leche caliente con apenas un toque de café.

Estas denominaciones expresan distintas gradaciones, no proporciones de mezcla fijas. La cantidad de leche que llega a la taza depende del establecimiento y de las preferencias de cada persona. Por eso, la diferencia entre un marrón claro y un café con leche oscuro puede ser muy sutil.

Preparar el café

Además de la tradicional manga guayoyera, en los hogares venezolanos también es común la greca, la cafetera italiana de estufa. Con la inmigración italiana, la máquina de espresso adquirió mayor presencia y llegó a formar parte habitual de muchos cafés y panaderías.

Para preparar estas variedades en casa basta con una manga de tela, un filtro de café convencional o una greca. Con estos utensilios, también en una cocina alemana se puede preparar un guayoyo, un negrito o cualquiera de las variedades de café con leche que se toman en Venezuela. Lo que determina el resultado es la intensidad del café preparado, el tamaño de la porción y, en las preparaciones con leche, la proporción entre café y leche.

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